¿Dónde acudo cuando tengo una sospecha con un adulto?

La pérdida de autonomía en un adulto puede venir de forma repentina o muy soslayadamente y a largo plazo, tanto en un caso como en el otro, la necesidad es la misma: Saber y conocer qué está pasando.

Para ello el primer paso siempre será el servicio médico, bien con los profesionales de medicina familiar o con los profesionales sanitarios del ámbito hospitalario, sean públicos o privados en función de nuestra cobertura sanitaria.

Normalmente desde medicina familiar, si la situación requiere de una visión especializada nos remitirán a los servicios que consideren pueden ayudarnos para concertar un diagnóstico más ajustado a nuestra situación.

Lo bien cierto es que el sistema, necesita de un **diagnóstico profesional** que nos permita el acceso a todos los recursos que se han ido articulando para la atención de las personas y la promoción de su autonomía. Este siempre será el primer paso.

Hay casos en que llegar al diagnóstico es un arduo camino. En ocasiones las personas se niegan a acudir a los servicios médicos, otras veces los profesionales actúan de barrera por mil circunstancias, pese a ello, debemos buscar soporte y alianzas para llegar a un buen puerto. Si te encuentras en esa situación, puedes acudir a los departamentos de trabajo social tanto de sanidad, como de servicios sociales. Quizás de este modo se pueda valorar alguna estrategia para lograr un diagnóstico, si realmente éste existe.