¿Dónde acudo cuando tengo una sospecha con un menor?

El desarrollo de la infancia es algo que está estudiado y que más o menos todas las personas adultas entendemos su evolución. Pero en ocasiones podemos intuir, sin ser profesionales en la materia que algo no va bien ya sea físico o cognitivo. Es en ese momento cuando es importante no atribuirlo todo a la madurez, que posiblemente pueda ser una causa, pero es mejor abordar esa sospecha o preocupación con los profesionales adecuados. Por ello, si estimas que hay algo que no encaja debes consultar con alguna de estas profesiones:

– Tu pediatra. Es la puerta de entrada y puede derivarte a especilistas si lo cree conveniente (neuropediatría, salud mental o áreas médicas especializadas según la sospecha)

– Al profesorado y/o al gabinete psicopedagógico o SPEV. Si finalmente hay un diagnóstico, en ese caso el SPEV puede formalizar un Dictamen de escolarización para valorar las necesidades escolares que hay que cubrir y las adaptaciones o apoyos que vais a necesitar. De igual modo esto también puede ayudarte a solicitar las Becas Mec (del Ministerio con convocatoria anual) y otros recursos explicados en el apartado de trámites con la administración.

– En ocasiones de forma privada se puede acceder directamente a Neuropediatras, psiquiatras infantiles, especialistas concretos que pueden ayudarnos a despejar la duda de si lo que ocurre requiere una atención más especializada o no.

Lo bien cierto es que el sistema de protección español, necesita de un **diagnóstico médico** que va a ser la puerta de entrada para la petición de los diferentes recursos que se han ido articulando para la atención de las personas y la promoción de su autonomía. Este siempre será el primer paso.